La cultura de la organización, liderazgo y estrategia

Los líderes de equipo tienen que cumplir con los objetivos marcados en la estrategia de la compañía. Para ello, en muchas ocasiones, tienen que adaptar la cultura de la organización. Comprender la relación existente –y cambiante- entre estrategia, cultura y ejecución es fundamental para lograr los objetivos. De lo contrario, éstos quedarán cada vez más lejos.

¿Por qué? La respuesta es bien sencilla. La vinculación de relaciones, ejecución de los procesos y cultura empresarial es lo que hará que se llegue a la excelencia en la ejecución. El problema radica en que los líderes pueden subestimar este punto o entenderlo mal.

Es habitual escuchar profesionales que argumentan que la cultura impulsa la estrategia. Estos líderes afirman que la cultura de una organización domina en la empresa y es extremadamente difícil de cambiar. Esto es cierto hasta cierto punto.

Hay que tener en cuenta que ya no podemos pensar como en el pasado. El ritmo de los negocios ha cambiado. La extrema velocidad en el que las empresas necesitan transformarse hoy en día ha cambiado la relación previa entre estrategia y cultura. Hoy, en cualquier compañía exitosa, la estrategia prima sobre la cultura y deben ser los líderes los que lleven a sus equipos a aceptarlo.

Cultura de la organización, liderazgo y estrategia

Cuando se habla de que una empresa debe ser “ágil”, nos referimos a la velocidad en el que la cultura de la organización debe seguir las pautas de la dirección estratégica. A la capacidad fundamental para transformar su modelo comercial y respaldar la nueva estrategia. El apoyo a la misma conlleva un ajuste continuo de la organización.

Al final, estamos ante una paradoja:

 Para que una organización empresarial sea estable, no debe parar de transformarse.

 

¿Acaba la cultura con la estrategia?

La cultura de la organización no tiene por qué terminar con la estrategia. Cuando se comprueba que la estrategia que se seguía hasta ese momento amenaza el futuro de una organización, los líderes tienen que llevar a sus equipos al cambio. Si los líderes no están preparados para el proceso, lo mejor es optar por una dirección de transición.

La gente adopta una nueva cultura cuando está claro que la estrategia actual amenaza su futuro. Los líderes deben ser capaces de demostrar esto al equipo. Aquí hay un ejemplo:

Uno de los ejemplos más claros de esta situación fueron los cambios que realizó Microsoft en 2014. Ante el auge imparable de Apple, que amenazaba el cuasi monopolio que tenían hasta entonces, su CEO, Satya Nadella, decidió que la organización debía ser más efectiva.

Para ello, Nadella quería reducir la cantidad de tiempo necesaria para cumplir los plazos en el área de ingeniería. Hablamos de cambio cultural porque no solo se buscó una optimización de procesos, sino también de la toma de decisiones. Al reducir el número de personas involucrada en la misma, cada empleado ganó mayor responsabilidad y eficiencia. Desde entonces, Microsoft ha mejorado sus resultados.

La cultura se adaptó a las necesidades estratégicas y ahí están los resultados. Hoy en día, con el ritmo acelerado que hay en los negocios, es siempre la mejor opción. Los empleados deben respaldar las estrategias cambiantes y saber adaptarse a ellas. Para ello, los ejecutivos de la organización deben liderar esos procesos de cambio.

Estrategia y liderazgo organizacional

¿Cómo afectará la cultura de la organización a la ejecución de su estrategia?

Antes de implementar una nueva estrategia, es fundamental evaluar cómo afectará la cultura corporativa a su ejecución. Para ayudar a comprobarlo, desde la American Management Association (Amanet) hacen las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo definimos nuestra cultura organizacional?
  • ¿Qué hemos ejecutado en el pasado con éxito?
  • ¿Cómo contribuyó nuestra cultura al éxito?
  • ¿Qué falló en el pasado y por qué?
  • ¿Cómo contribuyó nuestra cultura al fracaso?
  • ¿Qué es único en la forma en que trabajamos que nos hace exitosos?
  • ¿Cuáles son las historias contadas sobre nuestra organización?
  • ¿Quiénes son los héroes y qué historias se cuentan sobre ellos?
  • ¿Cómo perciben nuestra gente nuestra cultura?
  • ¿Qué adjetivos describen nuestra cultura?

Al revisar las respuestas a estas preguntas, los líderes pueden comenzar a definir su cultura y responder en detalle a esta pregunta final:

  • ¿Cómo contribuirá la cultura a alcanzar la excelencia en la ejecución?

En conclusión, una nueva estrategia diseñada para el crecimiento requiere cambios significativos en el modelo operativo de una organización. El líder tiene la responsabilidad de identificar los aspectos de la cultura corporativa que ayudan u obstaculizan dichos cambios para impulsar y defender la transformación necesaria.

Fuente: PC Word / Amanet

 

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Gaditano. Periodista y antropólogo. Especializado en contenidos, estrategia y optimización SEO.

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