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No es talento, es fuerza de voluntad

Por 4 septiembre, 2018 Sin comentarios

El genio del siglo XX Albert Einstein nos ha dejado aportaciones magníficas en ciencia, naturaleza, tecnología y algunas frases célebres sobre la fuerza de voluntad:

“El genio se hace con un 1% de talento y un 99% de trabajo”

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”

Basta mirar alrededor para comprobar, que las personas que realmente hacen las cosas en su vida personal y en los negocios, son aquellas que consiguen dominar la fuerza de voluntad.

Podemos dudar si la fuerza de voluntad es algo con lo que nacemos o si se trata de una cualidad que se puede mejorar y fomentar. La fuerza de voluntad es una capacidad que podemos aprender y desarrollar. Así como para los atletas resulta necesario la preparación física y mental, también para nosotros prepararnos para lograr nuestros objetivos debería ser una labor fundamental.

Esta fortaleza funciona como un depósito en nuestra mente. Cuando está lleno, logramos ser fuertes y conseguir nuestros objetivos. Cuando está vacío, no somos capaces. Estos estudios también afirman que este depósito va disminuyendo a lo largo del día. Al despertar, tenemos este depósito mucho más lleno que cuando nos acostamos. Por ello, siempre es recomendable empezar por aquellas cosas que nos cuestan más trabajo.

Por último, dicha fuerza se ve afectada por nuestro físico. Esto significa que necesitamos dormir bien, comer bien y hacer ejercicio si queremos desarrollarla.

Daniel Ruiz ejerce actualmente como director de RR.HH. en BQ. Durante más de nueve años fue atleta profesional, llegando a participar en los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004. En palabras de Daniel “un atleta de élite sueña con alcanzar grandes metas en el deporte, pero no basta con desearlo y tener fuerza de voluntad. La decisión crítica está en adquirir hábitos y rutinas conscientes de trabajo, que nos permitan superarnos cada día y hacer sostenible el sacrificio que conlleva el trabajo duro. Con este método no tendremos que plantearnos cada mañana si nuestra fuerza de voluntad es suficiente para continuar en nuestra lucha y no condicionaremos los objetivos a largo plazo a los estados de ánimo del día a día”.

6 maneras de fortalecer tu fuerza de voluntad

Si nos preguntan si preferimos ser inteligentes o disciplinados, puede que elijamos la primera opción. Sin embargo, la disciplina, es decir, la capacidad de renunciar a la gratificación inmediata en vez de un gran objetivo, es mucho más importante a la hora de predecir el éxito en la vida.

Además, a diferencia de la inteligencia, es relativamente fácil de mejorar. Para Nathan DeWall, profesor de psicología de la Universidad de Kentucky, la autorregulación y la fuerza de voluntad se pueden aumentar de forma significativa con práctica y entrenamiento de resistencia.

DeWall destaca que la cantidad de autocontrol de cada persona es finita. A lo largo del día nuestra reserva se agota, reponiéndose durante la noche. Por ello, las personas con problemas de autocontrol son más propensas a perderlo a medida que avanza el día. Aunque la reserva se agote, tenemos opciones para que la misma sea mayor.

Samuel Trives habla del Factor V, ese factor que nos mueve cada día a realizar las tareas y acciones que nos gustan más o menos, que nos permite irnos a dormir cada noche con la sensación de haber cubierto nuestros objetivos, no es ni mágico, ni especial, ni intermitente, ni esquivo, al contrario, siempre está con nosotros. Lo tenemos en nuestro “trastero de luxe” o, dicho de otra manera, nuestro cerebro. En ocasiones, nos lleva a hacer acciones increíbles, generando rendimientos espectaculares sin darnos cuenta y en otras se esconde en el fondo del trastero y no somos capaces de sacarlo de su sitio.

Samuel es consultor y formador en deporte y empresa. Durante más de dieciocho años fue jugador profesional de balonmano, alcanzando diferentes títulos, como una Liga ASOBAL, dos Recopas de Europa o dos copas de SM Rey, entre otros.

“Tanto en mi vida deportiva profesional, como en la etapa de formador actual, he podido ver gente que, con unas condiciones físicas más limitadas, han dado un rendimiento increíble por tener un FACTOR V, que les ha permitido superar los momentos difíciles mucho mejor que otros compañeros con a priori más condiciones”, afirma Trives.

A continuación, mostramos seis maneras de fortalecer la fuerza de voluntad:

  1. Controlar el comportamiento

Es difícil practicar el autocontrol, si no conocemos nuestro comportamiento y nuestras rutinas. Necesitamos comprender nuestros hábitos actuales. Escribir lo que comemos. Controlar nuestras finanzas. Lo mejor es mantener un registro de todo ello.

  1. Formar hábitos saludables

Si hacemos deporte habitualmente, lo habremos notado. Mientras al comienzo nos cuesta mucho trabajo, nuestro cuerpo se habitúa posteriormente, hasta hacerse imprescindible. Una vez, que las actividades duras comienzan a ser rutinarias, nos costarán menos fuerza de voluntad.

Esto nos hará pelear menos y poder liberar esa energía que podremos gastar en otras actividades.

  1. Practicar todos los días

Realizar ejercicios de autocontrol es beneficioso para todos nuestros impulsos. Múltiples estudios han ilustrado, que el autocontrol en un faceta de nuestra vida, consigue una mayor fuerza de voluntad . Aunque los dos comportamientos sean muy diferentes, comparten una fuente de energía común.

  1. Controlar tu entorno

Si no queremos comer comida no saludable, no pasemos por el pasillo del supermercado donde se encuentran la bollería. Si queremos evitar perder el tiempo en el trabajo, quitemos el acceso directo a redes sociales de nuestro escritorio del PC. Quizá no podremos cambiar el diseño del supermercado o los estímulos en la calle, pero sí podemos controlar el ambiente en el hogar y en el trabajo. Si quieres dejar de fumar, no tengas un paquete de tabaco por si acaso en casa.

  1. Realizar acuerdos con uno mismo

La fuerza de voluntad requiere de todo nuestro esfuerzo. En muchas ocasiones vivimos una situación de continua tensión y lucha con uno mismo. Sin embargo, podemos reducirla, si llegamos a acuerdos con nosotros mismos. La toma de decisiones puede ser agotadora, pero será menor si estamos convencidos de ello.

  1. Lograr el equilibrio

Como en un día cualquiera tenemos una cantidad finita de fuerza de voluntad, no la agotemos demasiado pronto. En lugar de anotar las obligaciones en el calendario, podemos clasificarlas en términos de energía o  autocontrol. De esta manera, podemos ajustar nuestra semana para no agotar nuestros recursos.

Siete ideas de Einstein con las que mejorar la fuerza de voluntad

Hemos comenzado el artículo con la popular frase de Einstein sobre el genio y la fuerza de voluntad. Nada mejor para acabar, que repasar varias de sus enseñanzas para gestionar correctamente la fuerza de voluntad.

Eso sí, tenemos que ser conscientes que hacerlo como se debe es un trabajo a tiempo completo que nos llevará toda la vida.

  1. Tener un propósito bien definido en la vida

Este es probablemente el desafío más poderoso y difícil. La mayoría de los fallos y caídas son provocadas por la falta de un propósito bien definido. No hay posibilidad de un gran éxito para la persona que no tiene un objetivo principal o definido.

Como decía Albert Einstein:

“Todas las religiones, las artes y las ciencias son ramas del mismo árbol. Todas estas aspiraciones están dirigidas a ennoblecer la vida del hombre, elevándola de la mera existencia física y conduciendo al individuo hacia la libertad “

Además de saber con claridad qué se quiere conseguir, es fundamental el compromiso contigo mismo y con tu propósito, recomienda Silvia Valdés, coach estratégica personal y experta en Inteligencia Emocional: ”Ese compromiso es el que te mantiene al timón en situaciones de tormenta”.

Una clave fundamental para oxigenar tu compromiso es dejarle espacio y esto implica ser flexible. Ojo aquí: “Sé flexible en los momentos en los que seas tú quien decide, y disfruta de ello. No dejes que sea tu miedo, tu frustración o tu enfado quienes decidan por ti”, concluye la experta en Autoestima, Sobrepeso y Hambre Emocional. Habla de todo ello y de cómo hacerlo en su libro Mentalidad Delgada.

  1. Contar con resistencia y ambición para apuntar por encima de la mediocridad

Ya lo dijo el físico: “Los espíritus altamente desarrollados a menudo encuentran resistencia en las mentes mediocres”. Para avanzar en la vida, necesitamos controlar los sentimientos y estar dispuestos a hacer y perseverar más. La perseverancia y la medida correcta de nuestros objetivos son parte de la clave del éxito.

  1. Combinar la educación y curiosidad continua

La educación es clave para la supervivencia. Con los desafíos, velocidad y mutaciones del mundo actual, solo las mentes con curiosidad y capaces de aprender se adaptarán lo suficientemente rápido. Albert Einstein ya habló de la dificultad de esta combinación: “Es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación formal”.

  1. Encontrar la capacidad para tener autodisciplina

La autodisciplina y el control emocional son probablemente los motores más importantes para el desarrollo de cualquier individuo. Sin ellos, nadie podrá gestionar adecuadamente su vida y sus desafíos. La inteligencia social y el orden emocional son la clave para vivir y obtener una energía positiva. Para lograr esto, la capacidad de control y autodisciplina son las formas más poderosas de obtener lo que queremos. Aunque esto es difícil e implique un ejercicio interno continuo.

  1. Gestionar las energías negativas

No hay esperanza de éxito para una persona que se ahoga en su propia personalidad negativa. La negatividad ha demostrado afectar al rendimiento y la forma en que el cerebro interactúa con sus acciones y emociones. Como decía Einstein: “la negatividad conduce a las personas a una autodestrucción continua”.

  1. Poder de lucha frente la inercia y la procrastinación

La inercia y la procrastinación son los dos grandes enemigos de la fuerza de voluntad. Tenemos que salir de la rutina y probar nuevas maneras para encontrar soluciones a los problemas . No conformarse con la comodidad de nuestra zona de confort.

En palabras de Einstein: “No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos”.

  1. Tener persistencia

Todos los grandes triunfadores son personas que no se rinden fácilmente. El fracaso no es importante, sino la capacidad de gestionar sus consecuencias en el presente y el futuro. Es fundamental levantarse cuando se está en aprietos, persistir y cumplir objetivos, ya sean personales o profesionales. Para hacer esto, la virtud de la persistencia es primordial. La persistencia es probablemente el arma más poderosa para el éxito y la autorrealización. Es el motor de la mente, del cuerpo y probablemente una de las formas de pensar más poderosas de la voluntad. Einstein lo dijo así: “La realidad no es más que una ilusión, aunque muy persistente”.

La psicóloga clínica y coach Laura García Agustín considera que mantener la determinación puede suponer un gran esfuerzo, pero la clave está en la constancia y en introducir  cambios paulatinos, casi sin darte cuenta:“Siempre es mejor poco y alcanzable. Después bastará con establecer una rutina del cambio y seguirla cada día. Manteniendo muy claro cuáles son las ganancias que vas a conseguir”.

La experta considera, que muchas personas abandonan, porque adelantan los inconvenientes y demoran los beneficios. Entonces se desaniman. Propone adelantar y visualizar las ventajas. Si además, durante este entrenamiento,te alientas con afirmaciones positivas como: «Lo estoy consiguiendo», «Estoy orgullosa de mí», «Así se hace», «Muy bien», «Soy una campeona», y te felicitas por cada pequeño logro conseguido, ya lo tienes.

Laura introduce el concepto de optimismo productivo en su último libro “Entrena tus fortalezas”. Además, la podemos seguir habitualmente en sus intervenciones como psicóloga en los programas La mañana de TVE y HechosReales de Telecinco.

 

Fuentes: Nu School| Dinis Guarda| Entrepeneur| Azernews|[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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