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Teleworking y smartworking, la nueva revolución del trabajo

Por 26 septiembre, 2018 Sin comentarios

Teleworking o teletrabajo y ahora smartworking son tendencias en auge en el mundo laboral. Con la llegada de internet, los smartphones, la videoconferencia y las nubes de datos digitales, los entornos de trabajo se han diversificado y ahora podemos trabajar desde casa y compartir actividad con equipos completamente deslocalizados.

Según un estudio realizado en 24 países, el 60% de los trabajadores estaría interesado en el teletrabajo a tiempo completo. Un 35% afirmaba teletrabajar al menos una vez a la semana.

Las grandes corporaciones son las primeras en apostar firmemente por este nuevo modelo laboral. Su tamaño les ha permitido hacer “experimentos” y comprobar los resultados. De forma general, todos los estudios afirman que el teleworking hace crecer la productividad. También supone un ahorro para la empresa al reducir los gastos generales de cada oficina.

teleworking y smartworkng

Grandes resultados para el smartwork

A pesar de que el teleworking es una tendencia cada vez más global, muchos gerentes siguen sin asumir los beneficios. Perder el control sobre la presencia física de sus empleados a la hora de configurar el trabajo supone un reto mucho más complejo que tenerlos a la vista.

Sin embargo, los estudios han demostrado que también la motivación es superior cuando se trabaja en casa y se tiene flexibilidad. Al trabajar en una oficina, los resultados demostraron un descenso en la motivación para cumplir los plazos frente a retos especialmente complicados.

Por otra parte, cuando el trabajador hacía su labor en casa y podía descansar un rato, jugar con sus hijos o escuchar música, conseguían recuperar la motivación y cumplir las fechas límite, siendo mucho más gratificante para el empleado. Se reducía la tensión generada por el control del supervisor y se generaba una mayor confianza en uno mismo.

Pero no todas las consecuencias son positivas. Según un estudio chino, aunque la productividad era mayor en casa que en la oficina, la promoción era mucho más lenta que los compañeros que realizaban toda su actividad en la oficina. Igualmente, al pasar mucho tiempo fuera del trabajo, se pierde la posibilidad de relacionarse con los compañeros de trabajo.

Como conclusión, se recomendaba combinar trabajo remoto y en la oficina. De esta manera, se mantenía la mayor productividad y se evitaban los inconvenientes. Las relaciones personales no se veían perjudicadas y facilitaba el trabajo en equipo.

Según Javier Moral, CEO de Fangaloka Innovation & Talent, existe desde hace tiempo una fórmula que aúna lo mejor de los dos mundos. Trabajar en un entorno productivo y con compañeros de trabajo, pero con la sensación de sentirte como en casa gracias a los espacios de coworking.

Javier es consultor especializado en coworking y emprendimiento. Desde hace 9 años es pionero en este movimiento en España, donde ha fundado varios espacios compartidos y ayudado en el diseño, la gestión y el lanzamiento de diversos proyectos privados y públicos.

En un espacio de coworking se dan cita desde profesionales independientes, pequeñas empresas o startups, a incluso, cada vez más, departamentos deslocalizados o sedes de empresas más grandes. Un caldo de innovación, productividad y comunidad.

Claves del teleworking

No se puede reconocer el teletrabajo sin admitir que el trabajo hoy día está más vinculado a una actividad o una rutina, que a un espacio físico. A lo largo de la historia, lo habitual era “ir al trabajo·, es decir, acudir a un lugar. En la actualidad, sin embargo, estamos en un momento en el que se “hace un trabajo”, es decir, una actividad, que la mayor parte de las veces, puede realizarse desde cualquier lugar.

Conforme la economía digital va creciendo también lo hace el número de trabajadores. Ya en 2015 el número había duplicado los existentes en la década anterior. La generación millennial está acostumbrada a esta nueva forma de trabajar, gracias a las nuevas prácticas de gestión y una conectividad a internet mucho más confiable.

Según el informe de Flexjobs.com, en EE.UU. las empresas se ahorraron más de 44 mil millones de dólares gracias a sus 4 millones de teletrabajadores. Además, el smartwork conseguía una mejor tasa de retención para las empresas que lo aplicaban.

Para los millennials, acostumbrados a trabajar con ordenadores e internet desde el instituto, poder teletrabajar es una gran ventaja, lo que está haciendo que muchas empresas lo apliquen para poder acceder a mejores perfiles.

Los riesgos de los equipos de trabajo transnacionales

A la vez que el smartwork va creciendo, también lo hacen los profesionales que trabajan en equipos transnacionales y además en distintas franjas horarias. En sectores como petróleo y energía, aeroespacial, transporte o tecnológico es cada vez más habitual.

La razón es que estos existen perfiles laborales difíciles de encontrar y ofrecer esta opción permite, por ejemplo, a un ingeniero japonés trabajar en una empresa estadounidense en un proyecto en Sri Lanka. El teletrabajo es cada vez más común en proyectos de grandes multinacionales en América Latina, Asia y Oriente Medio.

Sin embargo, también hay problemas en este sentido. Uno de los más habituales tiene que ver con los horarios. Los mejores perfiles laborales no suelen estar dispuestos ni a emigrar por un buen puesto de trabajo, ni a tener horarios intempestivos. Pero, si vas a trabajar en un proyecto situado en otro huso horario, la adaptación es clave.

Por otra parte, también reduce el impacto económico positivo de un proyecto en una determinada comunidad. Si el trabajo se hace desde casa, será el lugar donde resida el trabajador el que se beneficie.

Los expertos afirman que el trabajo a distancia no necesariamente debe considerarse una ventaja, sino más bien una forma de ayudar a los empleados a gestionar mejor el equilibrio entre el trabajo y la vida.

Para Javier Moral, esta tendencia es imparable. El número de Knowmads o nómadas digitales, aquellos profesionales que no necesitan estar atados a un lugar físico para realizar su trabajo, crece exponencialmente cada año, a lo que contribuye la mejora en los recursos para realizar su actividad en cualquier lugar del mundo.

El caso de España

Aunque en los países anglosajones y el norte de Europa el teleworking hace tiempo que es una realidad, su aumento en España está siendo mucho más leve de lo que cabría esperar.

Para los expertos, la razón es que el presentismo aún tiene mucha importancia para los gerentes españoles. En muchas empresas españolas “calentar la silla”, es decir, mantenerse en el puesto de trabajo una vez acabada tu jornada laboral para que los jefes vean que haces más horas, ayuda a promocionarse y crecer laboralmente.

Se tiende a pensar que por estar más tiempo se trabaja más, aunque los estudios demuestren que es mucho más efectivo poder irse una vez completadas las tareas pendientes. Por ello, el teleworking se está implantado tímidamente a través de grandes empresas multinacionales y startups tecnológicas, pero aún falta mucho para que pase a la mayor parte de las empresas.

“Cada vez son más las empresas que solicitan formación en teletrabajo, pero, curiosamente, la mayoría no cree en él. Los mitos y los miedos en afrontar una nueva relación laboral que nunca había sucedido hasta la fecha siguen siendo más fuertes que sus evidentes ventajas, no solo económicas, sino sobre todo de la muy necesaria hoy día retención de talento’, señala David Blay, conferenciante para BCC Speakers y autor del libro ¿Por qué no nos dejan trabajar desde casa?

David Salgado, CEO de Ubuntu Partners Investments y Lexic Language Solutions, comenta: “Nosotros trabajamos bajo un modelo mixto totalmente personalizado de acuerdo a las necesidades y prioridades del trabajador. Permitimos que cada uno de ellos elija si quiere trabajar desde casa o desde la oficina, pudiendo combinar ambas opciones dependiendo del día, y que pueda variar su formato de trabajo en función de cómo vayan evolucionando sus prioridades en la vida. De esta manera el trabajador ve un sistema totalmente flexible y no sufre los inconvenientes de apostar por un modelo solo teleworking o solo en la oficina”

Los expertos lo tienen claro. El smartworking, ya sea en su formato puro o combinado con días de oficina, es una tendencia que no tiene vuelta atrás. Sus beneficios son lo suficientemente notables para que más pronto que tarde la mayor parte de las empresas lo acaben adoptando.

Fuentes: eParis Extra| US News| Pymes y Autónomos

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