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Nuevos cambios en el diseño y decoración de oficinas

Por 25 febrero, 2020 Sin comentarios

Los espacios de trabajo se están redefiniendo, junto a las nuevas dinámicas laborales y las necesidades cambiantes de las empresas y sus empleados. Arquitectos, diseñadores y decoradores consiguen proyectar ambientes con identidad, más agradables, polivalentes y funcionales.

Las empresas cuidan cada vez más sus oficinas, ya que interfieren de manera directa en las relaciones y la productividad.

Nuevos cambios en el diseño de oficinas“Vivimos a una velocidad apabullante y el entorno de trabajo es nuestro principal ecosistema. Pasamos tanto tiempo en la oficina que lo que vivamos en ella es fundamental, no solo para cada uno de nosotros, sino para la organización a la que aportamos. Debemos encontrar las claves para diseñar los espacios de trabajo del futuro, aquellos nos permitirán conciliar lo que somos con lo que hacemos.

Espacios donde ser efectivos, productivos, colaborar, participar, pertenecer… pero, también, donde encontrarnos, concentrarnos, y desarrollarnos.

Los nuevos espacios de oficina deben permitir a sus usuarios ser y pertenecer, dar y realizarse, aportar y sentirse parte de algo. Espacios que satisfagan las necesidades individuales, al tiempo que ayuden a definir la cultura y apoyen el negocio de la organización. El reto de los espacios de trabajo y el nuestro, como diseñadores, es ayudar a que el trabajo sea mucho más que un lugar”, afirma el arquitecto y diseñador Jaime Méndez, fundador de The Move, una compañía creativa comprometida con el impacto positivo en las personas a través del diseño.

En cuanto a las principales tendencias que se observan en el diseño de nuevas oficinas, resaltamos las siguientes.

Espacios colaborativos

 Una de las principales tendencias consiste en transformar las oficinas tradicionales en espacios colaborativos, fomentando el trabajo participativo y grupal.

Los espacios diáfanos ganan protagonismo y aportan una sensación de limpieza visual y amplitud.

Los diseños de oficina deben adaptarse a todo tipo de tareas y actividades. Por ese motivo, las salas de reuniones o aquellas, que fomentan la creatividad o la concentración, conviven en armonía con las zonas abiertas.

La transformación de los modelos de liderazgo en las empresas es clave para comprender el cambio en la organización del espacio. Los asientos y despachos son asignados según objetivos y proyectos, gracias a un enfoque más pragmático en el que la jerarquía dentro de la empresa tiene una menor importancia.

Cristina Felipe, arquitecta e interiorista en Estudio Crearte considera que las dinámicas y los espacios de trabajo cambian y, cada día, es más habitual trabajar compartiendo lugar con compañeros de diferentes áreas y disciplinas.

“Tener una oficina móvil es algo de lo más común. Por eso, a la hora de diseñar espacios multidisciplinares, tenemos en cuenta quién va a utilizarlos y cómo podemos aprovechar sinergias en favor del conjunto de usuarios. La mayoría de nosotros tenemos necesidades diarias similares: el desayuno, el descanso a media mañana, las llamadas, las conversaciones con colegas del trabajo, la hora de comer o las colaboraciones. Por eso, se pueden compartir pequeños espacios y momentos que propicien estas actividades y, al mismo tiempo, sirvan para generar un vínculo de trabajo.

Los espacios abiertos son siempre complejos en su uso y distribución. Además de un diseño cuidado, requieren de un buen comportamiento de la comunidad que lo utiliza. A la hora de pensarlo, es importante tener en cuenta: la acústica, la iluminación natural y artificial, el espacio necesario para cada usuario, espacios de recreo o las llamadas telefónicas.

También es necesario saber en qué porcentaje el usuario va a ser fijo o móvil. El trabajo se produce desde estos espacios comunes, pero, muchas veces, también desde casa o en remoto. El nómada digital es un nuevo perfil que, cada vez más, se instala en este tipo de espacios colaborativos.

A la hora de plantear estas cuestiones, es imprescindible conocer tanto al arrendador del espacio como al perfil de trabajador que va a hacer uso del mismo.

Un espacio de trabajo no es sólo una mesa, un ordenador y una silla. Debemos tener en cuenta todos estos aspectos para hacer de un rincón un lugar eficiente, en el que, además de compartir, se pueda trabajar cómodamente”.

Pensando en la salud y la comodidad

Pasamos muchas horas sentados en la misma postura y esto afecta a nuestro rendimiento laboral y a nuestra salud. Las nuevas tendencias en diseño de oficina ponen el foco en el bienestar del empleado. Aspectos como el mobiliario ergonómico, una buena iluminación o un diseño espacial, que propicie el movimiento y el cambio de ambiente, cobra importancia.

Además de las sillas ergonómicas, habituales en muchas oficinas, existe otro tipo de mobiliario como las mesas regulables, las barras altas, los taburetes o los sofás, que facilitan los cambios de postura.

El diseño del espacio y la selección del mobiliario mejoran la comodidad y ayudan a disminuir el sedentarismo. Del mismo modo, pueden ser medidas preventivas muy eficaces de lesiones y patologías habituales, como dolor de espalda o tendinitis.

Polivalencia y flexibilidad

El factor humano es cada vez más importante el diseño de los espacios de trabajo. Estamos experimentando un cambio social con nuevas modalidades de trabajo, debido al desarrollo tecnológico y a la sociedad de la información, en el cual prima la flexibilidad, la necesidad de pertenencia a una comunidad y la colaboración. Se valora el diseño para la elección de un espacio, la sensación de bienestar, los compañeros y las actividades extra laborales que puede acoger.

La idea de poder trabajar en cualquier lugar y momento, así como la diversidad cultural de los trabajadores, han ayudado a que se genere un cambio en el concepto de las oficinas tradicionales.

Existen estudios que demuestran que el 50 % de los lugares tradicionales de oficinas en Europa están permanentemente vacíos, por lo que el correcto aprovechamiento del espacio implicaría un mejor uso y optimización de costes.

“En este contexto se enmarca el concepto de oficina flexible, el cual se está aplicando en las empresas corporate. La tendencia es colocar al trabajador en el centro de la empresa, diseñando espacios en los que esté relajado y concentrado para potenciar su creatividad y motivación. Por otro lado, conseguimos así disminuir fenómenos como el estrés o el absentismo laboral”,  explica María Sastre, cofundadora de Sastre & Sastre arquitectura y CEO de Nomad Espacios, plataforma que enlaza espacios y profesionales que buscan desarrollar su trabajo de una manera flexible e innovadora y que, recientemente, ha puesto en marcha no*mad coworking, un espacio colaborativo de trabajo ubicado en Madrid.

Los espacios se diseñan acordes a las necesidades demandadas por los trabajadores, generando áreas diáfanas y polivalentes, que permitan dotar de mayor flexibilidad al espacio de trabajo. Además, es importante dotar a estos espacios con servicios, como lugares para reuniones: formales e informales; cafeterías o áreas de esparcimiento. Ofreciendo distintas alternativas: espacios para el trabajo en equipo o individual; espacios para una mayor concentración o confidencialidad o espacios de descanso.

Descanso y desconexión

Para fomentar la creatividad y eliminar el estrés diario se idean salas de música, de yoga o área de juegos en las que puedes encontrar sofás, mesas de ping pong o futbolines.

Después de un momento de descanso y desconexión, surgen más fácilmente ideas nuevas. Pueden ser la chispa que acabe desarrollando un nuevo producto o una solución innovadora a un problema. Además, con este ambiente se consigue que los empleados creen comunidad y sean más felices en su trabajo.

Tecnología incorporada al diseño

En todas las épocas, el diseño busca adaptarse a las oportunidades tecnológicas que brinda la sociedad del momento.

Sebastián Pereyra, arquitecto diseñador de interiores en 5PMstudio, analiza el impacto del Service Design Thinking en la arquitectura: cómo diseñar herramientas que contribuyan a mejorar la forma de trabajar de los arquitectos con sus clientes.

“En nuestro presente, el avance tecnológico nos da la posibilidad de aunar ideales ecologistas con los nuevos paradigmas sobre la forma de trabajo. Así, funcionalidad, tecnología y diseño se unen para crear espacios más inteligentes y eficientes en el uso de recursos naturales como, por ejemplo: utilizar sensores que controlan persianas automáticas; regular la intensidad lumínica o la temperatura o disminuir el uso de papel gracias a la digitalización, que permite la reducción de armarios y estanterías.

Esto posibilita la construcción de espacios amplios y confortables, donde compartir tareas entre individuos, ubicados en un mismo edificio o a miles de kilómetros de distancia.

Los espacios de reunión se adaptan con cámaras, micrófonos, pantallas y pizarras inteligentes que permitirán compartir temporalmente un espacio, pudiendo emplear más tiempo en tareas productivas y ahorrar en desplazamientos innecesarios”, explica Pereyra.

Espacios personalizados

La decoración transmite a los clientes la identidad y la cultura de la empresa. No se percibe de la misma manera, por ejemplo, una recepción minimalista con líneas rectas, que un estilo más lujoso con muebles de madera y alfombras. El mensaje, que se lanza al cliente, es completamente distinto y debe ser intencionado.

Ya no solo consiste en incorporar la identidad corporativa de la marca, sino de comunicar, a través del diseño y la decoración de la oficina, un mensaje propio acorde con la cultura corporativa.

El minimalismo

El minimalismo como línea de diseño es una corriente de pensamiento que busca la pureza y la simpleza de los elementos que componen el espacio.

“La conexión con el usuario es intelectual, pues carece de decoración.  Utiliza colores planos, blancos, luminosos, líneas puras y geometrías regulares. A veces, también se manifiesta con un espíritu de tradición oriental y utiliza cristales, maderas, hormigón visto y piedras naturales”, aclara Sebastián PM.

El estilo minimalista busca transmitir orden. La emoción generada por este tipo de lugares es de armonía, favoreciendo la concentración y la tranquilidad mental.

El mobiliario se reduce a lo imprescindible. Tiende a líneas rectas y muy funcionales, que aportan una sensación de amplitud.

Para la interiorista Antoinette Pascal “el minimalismo no es solo un estilo en interiorismo; es una forma de vida. Es vivir con lo realmente te importa, usas y necesitas”.

Esta tendencia está en auge en nuestro entorno, sobre todo, a la hora de proyectar oficinas, donde buscamos la funcionalidad y versatilidad del espacio.

Antoinette resume lo que caracteriza al estilo minimalista:

  • Espacios abiertos y polivalentes, premiando la continuidad con el exterior. Sin ornamentos
  • Diseño muy funcional, creando un ambiente relajado y armónico
  • Materiales nobles, como la madera o el cristal, utilizado para compartimentar estancias
  • Colores neutros
  • Mobiliario hecho a medida, integrado en el espacio creado por volúmenes
  • Mobiliario auxiliar con el que damos valor a nuestra imagen corporativa y estética

Diseño biofílico y ecológico

El diseño biofílico incorpora elementos que permiten a las personas reconectar con la naturaleza e influirles positivamente.

Materiales como la madera, la lana o el cuero se emplean para crear puestos de trabajo más acogedores. Se emulan los ambientes exteriores, reduciendo paredes y ampliando la visión y, si es posible, decantándose por la luz natural.

Las plantas son otros de los elementos que forman parte de este tipo de diseños: jardines verticales, enredaderas e, incluso, árboles se incorporan a los diferentes espacios.

El contacto con lo natural reduce los niveles de estrés, obteniendo así un mayor bienestar.

Iñaki Alonso, arquitecto y diseñador de edificios ecológicos, es consejero delegado y cofundador de sAtt, empresa dedicada a implementar procesos medioambientales y sociales en la arquitectura. Además, es presidente de Ecómetro, asociación para la medición y difusión de la ecología en la arquitectura, y cofundador de Sannas, red multidisciplinar de empresas que colaboran en proyectos empresariales y de arquitectura basados en el triple balance: económico, ecológico y social.

Para Iñaki, los espacios de trabajo tienen una relevante influencia en las personas que los ocupan. “Pasamos mucho tiempo en las oficinas y hay muchos aspectos que interaccionan con nosotros: los colores, las formas, los compuestos químicos, formaldehídos, Co2, las partículas en suspensión, los ruidos, la calidad de la luz, la ergonomía o la vegetación incorporada, entre otros condicionantes.  Esos aspectos físicos, químicos, biológicos y sensoriales influyen en nuestro bienestar anímico, en nuestra salud física y en nuestra productividad. La investigación de todos estos aspectos viene dada por estudios científicos de disciplinas como la neuroarquitectura o la psicología ambiental”.

Conclusión

Los nuevos diseños de oficinas procuran crear ambientes agradables, cómodos y funcionales que se adapten a las necesidades y a la identidad de la empresa.

Adquieren un mayor protagonismo al secundar las nuevas dinámicas laborales con entornos donde naturaleza, arte y tecnología contribuyen al bienestar de los empleados.

“La idea es convertir el diseño de oficinas en un laboratorio de creatividad que nos permita ser más productivos y adaptarnos a nuevas formas de trabajo. Espacios que sean atractivos para nuestros clientes y empleados, donde su experiencia sea satisfactoria en todos los puntos de contacto que tienen con nuestra marca, con nuestra identidad corporativa. Y que ellos mismos sean cómplices en la expansión y crecimiento de la empresa, al representar sus ideales o aspiraciones”, concluye Sebastián PM.

 

FUENTES: Expansión | La Vanguardia | AD