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El entorno VUCA en la crisis de la Covid-19

Por 27 agosto, 2020 Sin comentarios

En los últimos años, hemos vivido grandes transformaciones políticas y sociales que no dejan indiferente al sector económico y empresarial. Desde el Brexit hasta la Covid-19 pasando por una revolución tecnológica, que ha disparado el auge de tendencias como la comunicación telemática, el teletrabajo o el desarrollo de las TIC.

Tanto en un plano nacional como internacional, estas transformaciones y sus consecuencias se dejan ver a pequeña y gran escala. Cada vez estamos más conectados y somos más dependientes. Los efectos de las actuaciones de una empresa, aquí o en otra parte del mundo, tienen un impacto global, del que todos formamos parte.

Estamos en lo que se conoce como el entorno VUCA, un escenario incierto, volátil y al que hay que adaptarse rápidamente para mantener la posición en el mercado y en la mente del consumidor.

entorno vivaAunque hace ya unos años que este término se utiliza, la crisis provocada por la Covid-19 lo ha hecho más evidente. El conjunto del tejido empresarial tiene que hacer frente a esta situación. Para ello, lo primero es detectarla, entenderla y asumir las consecuencias de una nueva manera de proceder y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades.

Fernando J. Pons, socio-director de la consultora Smartmaps, considera que siempre ha existido incertidumbre.

“La principal diferencia de esta época respecto a otras del pasado es que ésta es la nuestra. Es verdad que en este entorno VUCA los cambios son más rápidos, pero también es cierto que disponemos de más recursos para adaptarnos a ellos. El éxito en este proceso de adaptación pasa por desarrollar una actitud de aprendizaje y desaprendizaje continuo, y una apertura mental para explorar y aceptar rápidamente nuevos paradigmas. El problema es que, frecuentemente, nos negamos a aceptar estos nuevos paradigmas porque son contrarios a nuestras creencias y experiencias anteriores. El reto consiste en entender el cambio y la manera en la que nos afecta personalmente; aceptarlo, no con resignación, sino de manera constructiva; y, por último, diseñar una estrategia realista de afrontamiento.”

Qué es el entorno VUCA

El término VUCA nace para describir una nueva coyuntura tras la guerra fría, caracterizada por el cambio y la incertidumbre. El acrónimo anglosajón indica cuatro factores que conforman el nuevo entorno a la entrada del siglo XXI: volatilidad (volatility), incertidumbre (uncertainty), complejidad (complexity) y ambigüedad (ambiguity).

Este es el escenario en el que transitan las empresas hoy en día. Una sucesión de cambios rápidos e imprevistos, que trastocan los planes estratégicos y suponen un gran reto para las estructuras empresariales más tradicionales. El control sobre el tiempo y los plazos se dificulta y hay que aprender a manejarse entre la provisionalidad, la temporalidad y la transformación constante.

Del mismo modo, la globalización implica una mayor complejidad en la toma de decisiones, multiplica los shakeholders y las variables que entran en escena. La interconexión financiera, política y económica es hoy en día una realidad. Modifica las reglas del juego, abre más frentes y crea mayor ambigüedad en los procesos y resultados.

Cómo afrontar un entorno VUCA

El entorno VUCA no es ajeno a ninguna empresa y, especialmente, tras el impacto de la crisis global provocada por el Covid-19. Nos encontramos en medio de la crisis económica más severa desde la crisis financiera de 2008; una situación para la que el Fondo Monetario Internacional ha previsto una caída del 12.8% del PIB y una recuperación aún más lenta que la crisis del 2008.

“En este escenario de incertidumbre, el líder necesita encontrar medidas estratégicas que le ayuden a capear el temporal y aumentar las probabilidades de que la empresa sobreviva”, afirma Lydia Cuervo, consultora y analista de liderazgo estratégico.

Lydia recomienda a los líderes cuatro estrategias para el actual entorno VUCA:

La primera es el desarrollo de fortalezas: comprobar la eficiencia de sus puntos fuertes e identificar áreas de mejora, ya que los mercados VUCA exigen nuevas habilidades directivas para prepararse ante el cambio.

La segunda, llevar a cabo una reorganización y optimización de los recursos a fin de poder reducir costes de manera efectiva y rápida.

La tercera estrategia es aceptar que no existe una solución fácil, por lo que contar con programas de inteligencia emocional aplicados a la organización es clave para desarrollar la capacidad adaptativa de los equipos, mantener la colaboración, fomentar un buen clima laboral y desarrollar relaciones con clientes óptimas.

La última y cuarta estrategia es concetrarse en los valores de empresa que ayudaron a construirla, reclutando perfiles expansivos y de acción orientados a nuevos mercados, prestando especial atención al mantenimiento de una buena cultura y clima laboral”.

Salvador Valderas, sales director, no existe una forma única de actuar por la propia naturaleza de los entornos VUCA.

“Hay que empezar por cambiar actitudes y paradigmas en liderazgo de equipos. Se trata de un cambio de cultura corporativa radical. El 80 % del éxito en cualquier ámbito es psicológico, el resto técnico. Por lo tanto, debemos formar en inteligencia emocional a toda la organización, empezando por el comité de dirección.

En el entorno de las ventas, he aprendido que la actitud es la puerta de entrada a un universo de posibilidades. Podemos trabajar las soft skills para generar confianza, fuerza, motivación, resilencia y dirección para gestionar los entornos VUCA.

Frente a la volatilidad, aplicar visión. El qué y por qué lo quiero, que son fijos e inamovibles; seguido de cómo y cuándo lo quiero, que son flexibles y adaptables. Un ejemplo es Steve Jobs y Apple.

Frente a la incertidumbre, aplicar unidad. El todo es mayor que la suma de las partes. Así se crean sinergias. Como ejemplo está Inditex.

Frente a la complejidad, motivada por la gran cantidad de factores de decisión o la dificultad para entender y manejar el contexto, aplicar la creatividad, con pensamiento disruptivo, cuestionando el status quo. Como ejemplo está Amazon.

Frente a la ambigüedad, la dificultad de distinguir entre causa y efecto o las múltiples soluciones, aplicar la auto conciencia. Todo es susceptible de mejora, la mejor decisión es la que se toma. Como ejemplo está Mercadona.

De esta forma, pasaremos de un entorno VUCA, que nos da pavor y terror, a un entorno VUCA que nos da confianza, serenidad, fortaleza y dirección”.

Salvador recomienda “Los 7 Hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen R. Covey, un libro cuyas enseñanzas lleva aplicando muchos años.

Para Morey Pérez, director general del hotel Silken Indautxu y vicepresidente de la la Asociación Española de Directores de Hotel AEDH, siempre ha existido el entorno VUCA en su sector. “Una inundación, un atentado, una crisis económica, una huelga, una avería general en la luz o en el agua, una temida intoxicación alimentaria son algunos ejemplos. Lo que nunca hemos vivido es una situación de estad imensiones, que ha impactado en personas que no estaban preparadas mentalmente y en empresas con poca solidez”.

Morey ofrece algunos consejos individuales y afirmaciones para ayudarnos a prepararnos mentalmente, como: saber que esta situación no es pasajera; entrenarse para ser fuertes mentalmente, pues lo planificado y lo conocido puede no serlo; no cerrarse a ninguna solución como, por ejemplo, indagar en nuevos nichos de mercado; mejorar en la digitalización para poder desempeñar nuestras funciones; aceptar que perderemos parte de nuestras libertades individuales en pro de la seguridad; que todo cambio puede conllevar oportunidades, como descubrir habilidades propias desconocidas; y desarrollar un plan B de nuestra carrera profesional.

Judith Mestres, people & culture agile coach y directora de Talents D.O., coincide con Morey que un entorno VUCA va a ser constante también en el futuro. “La covid 19 lo ha hecho más evidente, pero, desde mi punto de vista, no es algo pasajero debido a la globalización. En este escenario las empresas están obligadas a adaptarse, siendo esta una ventaja competitiva.

“Se debe afrontar la ambigüedad con agilidad, que permitirá dar respuestas inmediatas a lo que necesitan nuestros clientes y a los imprevistos.

Al igual que Salvador, Judith reafirma la necesidad de un cambio de cultura corporativa.

“Es vital un cambio de mentalidad hacia una cultura organizacional más colaborativa, más transparente y transversal, en la que se promuevan las aportaciones de todas las personas, impulsando de esta manera la inteligencia colectiva, que facilitará la innovación. Una cultura basada en la formación y en el aprendizaje constante y ágil (de los clientes, del entorno, de nosotros y nuestros errores, de los demás…), que ponga el foco en las personas.

El éxito de las organizaciones radicará en esta capacidad de adaptación al cambio y su agilidad, y su fuerza para lograrlo dependerá del grado de colaboración de sus trabajadores”.

Carlos Ortiz, director del colegio CEU -San Pablo Sanchinarro, resalta como el sector de la educación es uno de los más afectados por entornos VUCA.

“Desde hace años, el mundo empresarial empezó a hablar del entorno VUCA como tierra de cultivo para la innovación. Años después, se trasladó a la educación, justificando ese entorno incierto, que se encontrarían los egresados de los colegios y universidades, para dar una vuelta a lo que se estaba haciendo en el contexto educativo.

Un claro ejemplo de que las competencias se trabajan ha sido el último trimestre del curso 2019-2020 con el estado de emergencia sanitaria. La mayoría de alumnos, familias y docentes, ha sabido dar una respuesta casi inmediata.

No obstante, todo entorno ha sido VUCA en cada una de las etapas, porque el ser humano evoluciona. Pensemos en los años del vinilo, cassette, CD, y la llegada el Mp3. Seguramente, a ningún cantante de los años setenta se le hubiese pasado por la cabeza semejante cambio”.

Para Carlos, a pesar del entorno incierto que nos espera, no debemos perder los valores. “Cuando una compañía pierde de vista su misión, ha firmado su sentencia de muerte. Cuánto más, una sociedad como la nuestra en medio de lo que nos está tocando vivir. No olvidemos lo que hemos sido, somos y podemos llegar a ser”.

Comunicación interna

Uno de los grandes desafíos en un entorno VUCA es implementar una estrategia de comunicación interna dirigida a mantener el engagement, la cohesión y los valores corporativos activos a la distancia, señala Eve Hernández, comunicadora y consultora de Gestión del Cambio HCMP®.

“El plan de acción debe potenciar el acercamiento con los empleados, el liderazgo humano, y aumentar su compromiso y motivación. Para realizarlo, debemos impulsar la estrategia desde el propósito y valores de la organización.

De este modo conseguiremos un plan coherente que tendrá como objetivo acompañar a los empleados en la transición desde la situación actual desde donde se encuentran, hasta alcanzar su mejor versión como colaboradores que amplían su zona de conocimiento y habilidades para dominar los cambios en contextos VUCA.

Debe ser un plan de comunicación muy humano, que ponga sobre la mesa acciones para potenciar la actitud y motivación a distancia.

¿Cómo hacerlo? Por ejemplo, se puede lanzar una campaña que comunique el cambio desde una mirada de entusiasmo y desafío (la diferencia entre “vender” una situación con una actitud de lamento y odisea dramática, o mejor comunicarlo como una aventura épica en donde se involucra a los empleados, se los hace parte y se los motiva).

Decía Víctor Hugo que no existe en el mundo nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo, y el contexto ahora es más VUCA de lo que nunca habíamos vivido.

Es momento de abrazar el cambio y ser creativos, humanos y flexibles en nuestro plan de comunicación interna y que, sobre todo, sea un plan de acción basado en los valores y el ADN de nuestra organización”.

Flexibilidad

La capacidad como organización y como individuo para adaptarse de manera rápida y eficiente a un nuevo escenario, reto o circunstancia, se convierte en un elemento esencial frente a la volatilidad y la incertidumbre.

Formación

La importancia de la formación siempre ha estado muy presente en el entorno empresarial, pero ahora es más necesaria que nunca. Conceptos como reinvención y aprendizaje deben ser la carta de presentación de todos los componentes de los equipos de trabajo y más todavía entre los líderes y responsables. La formación continua para estar al día de las últimas tendencias es una de las principales herramientas ante situaciones de cambio.

Miguel Lara, fundador de Yo Aprendo, compañía que desarrolla el aprendizaje de competencias, destaca la necesidad de transitar entre formación clásica y tradicional, hacia una cultura de aprendizaje que dote a los individuos la capacidad de conocer, organizar y autorregular su propio proceso de aprendizaje; que les ayude a reconocer de qué manera aprenden y a reflexionar sobre su desempeño; y que les dote de capacidad de corregirlo, si fuese necesario.

“Solo incidiendo en las personas, es sus capacidades, conocimientos, habilidades, actitudes y creencias, cambiaremos las organizaciones.

Necesitamos profesionales que tengan gran capacidad de entendimiento, resiliencia y adaptación al cambio, capaces de gestionar la información, trabajar en red, aprender continuamente y vivir en el cambio, con autonomía y capacidad de liderazgo personal”.

Para el fundador de MisterVentas, Joaquín Caraballo, nos enfrentamos a retos apasionantes y lo fundamental, en la situación actual, es formarse.

“Las empresas 1.0, con productos o servicios físicos, lugares donde trabajar físicos y transportes físicos, van a desaparecer en un 50% o a mermar sus beneficios en unos 5 años.

Habrá que convertirse o reconvertirse en empresas 2.0, con productos o servicios físicos, pero lugares para trabajar flexibles y transporte de sus productos o servicios que combinen un 50% físico y un 50% digital. O mucho mejor, convertirse en las que tienen mayor futuro: las empresas 3.0, con producto o servicio digital, lugar para trabajar en casa y sin transporte físico. Esta última tiene ventajas para el empresario y para el trabajador.

A esto se une que sólo el 20% de los jóvenes aceptan llamadas telefónicas para ser contactados, y solo el 37% de entre 30 y 44 años.

Si tienes clientes o jefes de esa edad, no nos queda más remedio que formarnos en todo el entorno digital. Y si eres propietario de una empresa o te dedicas a las ventas, necesitaremos conocer técnicas como Whatsapp marketing, el neuromarketing o las neuroventas”.

Habilidades sociales

En un mundo donde la tecnología gana protagonismo día a día, la diferenciación pasa por las habilidades sociales y el factor humano, las cada vez más valoradas soft skills. Así pues, capacidades como la resiliencia, el liderazgo o saber trabajar en equipo se posicionan como imprescindibles.

Visión global

Ya no basta con centrarse solo en los propios resultados. Conocer y entender la situación global es necesario para ajustar los procesos y la toma de decisiones en nuestro negocio. Las circunstancias externas inciden en multitud de ámbitos y es necesario tenerlas en cuenta a la hora de actuar. La interconexión acentúa la complejidad de las relaciones y del entorno.

Digitalización

Vivimos en la era de la inmediatez y la omnicanalidad, por lo tanto, la estrategia empresarial tiene que pasar, en gran medida, por la digitalización. La tecnología se convierte en la herramienta fundamental para amplificar el alcance, agilizar los procesos e innovar.

Gestión del cambio

Para abordar las transformaciones en un entorno VUCA, Amanda Palazón, CEO del Instituto de Gestión del Cambio, considera la gestión del cambio como un elemento diferenciador entre el éxito o fracaso de un proyecto.

Por esa razón, recomienda que “todo cambio, y más en este contexto VUCA, se haga desde un marco teórico sólido como es el de HCMBOK. De este modo, tendremos la capacidad de transitar desde la situación actual hacia la ideal en entornos complejos y volátiles como los actuales”.

Amanda invita a los lectores a visualizar su webinar sobre Gestión del Cambio en tiempos VUCA.

 

En conclusión, el movimiento y el cambio son la nueva estabilidad en un entorno VUCA. Quedarse parado no es una alternativa para la estrategia empresarial. En el contexto actual, la innovación, la adaptabilidad y estar al día de lo que ocurre a nuestro alrededor son piezas clave para crecer y encontrar nuevas oportunidades.