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Valores del deporte en la empresa: la enseñanza de 11 deportistas

Por 14 septiembre, 2020 Sin comentarios

Valores de deporte como el compañerismo, el trabajo en equipo, la cooperación y el respeto coinciden con los valores corporativos de muchas empresas. Además, existen otros valores personales como el autodominio, el espíritu de sacrificio, la perseverancia o la humildad que las organizaciones buscan en candidatos que se incorporan a sus plantillas.

El deporte ha sido utilizado desde nuestra infancia para transmitirnos valores que, de otro modo, hubieran sido complicados de adquirir. Implica un compromiso por parte de quien lo practica: no solo por el equipo, sino con él mismo a la hora de cumplir las normas. Implica esfuerzo, pues solo con entrenamiento y trabajo duro se puede llegar a la victoria. Implica también una perseverancia, incluso, tras una derrota porque perder y gestionar la frustración también es parte del deporte. Y, por último, implica humildad, puesto que aún consiguiendo la victoria, hay que ser lo suficientemente empático y respetuoso con el contrario cuando este pierde.

Valores de deporte y empresaTodos estos valores personales y sociales definen la esencia de algunas compañías, que guían su actividad y sus relaciones dentro y fuera de la empresa. Forman parte de su cultura organizacional y afectan no solo a la retención del talento de sus profesionales, sino a la propia decisión de compra o fidelización de clientes y al trato con proveedores.

A la hora de facilitar un buen clima laboral de empleados y colaboradores, valores del deporte como el liderazgo, la adaptabilidad, la justicia o la colaboración, son esenciales. Facilitan el bienestar corporativo y permiten que los empleados se identifiquen con su empresa, ayudando a impulsar su employer branding o reputación como empleador.

La literatura empresarial nos ha dejado numerosas obras escritas por deportistas, consultores de talento y coaches acerca del paralelismo entre valores del deporte aplicados a las empresas. Entre estos libros, se encuentran: Liderazgo, empresa y deporte de Juan Carlos Cubeiro y Leonor Gallardo, que analizan las similitudes entre el deporte de alta competición y el mundo de la alta gestión; El mundial de la Roja, de los mismos autores; Entrenar el éxito de Pepu Hernández, ex entrenador de baloncesto y político; o Equipos 10 de la coach y conferenciante Helena López-Casares.

Hemos querido aunar en este artículo las experiencias personales de deportistas profesionales que, tras años de entrenamientos, partidos, viajes, éxitos y derrotas, han querido compartir sus proyectos y los valores que aprendieron o continúan adquiriendo en su trayectoria deportiva.

Patricia García, jugadora profesional de rugby y empresaria

Patricia García es jugadora internacional de rugby de la Selección española de rugby a quince y siete. Ha jugado en las mejores ligas del mundo como la neozelandesa, la inglesa, la francesa, la japonesa y, por supuesto, la española; ha participado en numerosos campeonatos internacionales y nacionales. Además, es miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de los Deportes.

Para Patricia, fundadora de Rugby & Values, la transferencia de los valores y habilidades desarrollados en rugby es directa al ámbito empresarial. “Cada vez más nos apoyamos en aprendizajes en otros ámbitos para crecer en el nuestro, y el rugby es un gran contexto. El ecosistema de equipo, que se nutre y crea a través de una cultura grupal única y de alta carga energética, hace que toda una maquinaria ardua avance en una misma dirección como una buena melé. Cuánta energía, tiempo y productividad perdemos en la empresa por falta de esto”.

Patricia encuentra un paralelismo entre los placajes y el concepto de resiliencia. “Los placajes son quizás la mejor metáfora que he podido encontrar en la empresa y, por supuesto, en la vida. Cada golpe te tira al suelo, pero no te derrumba. Es ahí cuando le empiezas a coger gusto a las dificultades y las transformas en retos, en oportunidades. Si tenemos miedo al fracaso, nunca conseguiremos el éxito que hay más allá de la autocomplacencia y el victimismo; la resiliencia”.

Destaca la capacidad de liderazgo existente en el rugby. “Un líder no es un ser todo poderoso. La mejor capitana no es la mejor jugadora, sino aquella que es capaz de sacar lo mejor de cada una de las jugadoras”.  Sin olvidar la importancia de la alineación. “Cuán importante es predicar bajo el ejemplo, no creyéndose en liga superior, sino desde la humildad y la profesionalidad”.

Patricia cuenta son su propia aplicación móvil.

Luis Pasamontes, ciclista, mentor deportivo y speaker

Durante más de diez años Luis fue ciclista profesional. En la actualidad, sigue practicando ciclismo. El deporte le ha dado muchos aprendizajes que, combinados con formación, son aplicables a equipos de alto rendimiento, también a los empresariales.

Luis destaca el ciclismo como deporte en el que el trabajo en grupo está elevado a la máxima potencia.

“Gregarios trabajando para un líder y un líder luchando por la victoria para rematar la labor de sus gregarios. Obligados a convivir y a entenderse para alcanzar objetivos comunes. Dentro de un equipo de alto rendimiento empresarial o deportivo todos son fundamentales y, en determinados momentos, el líder debe convertirse en gregario y el gregario en líder”.

Luis traslada todo ese aprendizaje a las empresas como mentor deportivo con su conferencia “El liderazgo del gregario”, que le ha permitido publicar un libro bajo el mismo título. Lo complementa con talleres de team building:”Pedaleando en la empresa” o ” Un pinchazo no detiene al equipo”; y ha fusionado ciclismo y empresa en el Club The League of Gregarious, una forma de entender que, en “un escalón más bajo del organigrama y trabajando para otros, también reside nuestro éxito. Una forma de comprender que sin gregarios no hay líderes y sin líderes no hay gregarios”.

Carla Casals, récord del mundo de 200m mariposa y coach personal

Durante diecisiete años, Carla ha sido nadadora profesional. “He disfrutado de mi pasión a lo largo de cuatro ciclos paralímpicos, atesorando veinticuatro medallas en campeonatos del mundo, seis en campeonatos de Europa”. Ha batido varias veces el récord del mundo en 200m mariposa.  

Todo lo aprendido en su carrera deportiva le ha llevado a cofundar Fundación Punt de Vista, fundación que impulsa la investigación científica en el ámbito de la diversidad visual y favorece la accesibilidad.

Carla ha trabajado como coach para deportistas, empresarios y particulares en sus procesos de liderazgo y desarrollo personal y profesional, y ha formado a equipos de trabajo en la gestión de error, del cambio, de conflictos, en la persecución de objetivos, el compromiso o la resiliencia.

Complementa su orientación profesional con el desarrollo a través del teatro y la escritura con colectivos muy variados. “El deporte me ha enseñado todo eso y más: a planificar, perseguir un sueño, aceptar sus consecuencias, reinventarme millones de veces, ser creativa, afrontar retos, derrotas y saborear los éxitos, así como agradecer cada paso del camino”.

Fidel Alonso, snowboarder profesional, empresario, conferenciante

A Fidel no se lo pusieron fácil. “Todo el mundo se empeñó en decirme que no era posible. Que no tenía aptitudes ni posibilidades. Era torpe jugando al fútbol y padecía afecciones de salud. A los dieciocho años fui a la nieve por primera vez para practicar snowboard, me dijeron que me olvidara de competir porque ya era mayor para ello.

Repitió varios cursos escolares y sin una carrera universitaria por dedicarse a conseguir sus metas. “Me dijeron que no sería nadie en la vida laboral sin un título”.

Años después, tras alcanzar su sueño de ser jugador profesional de fútbol sala y ser deportista profesional de snowboard, demostrar que a los 40 años se puede seguir activo en la élite, trabajar como directivo en marketing para varias multinacionales y fundar su propia empresa, confirmó que “su persistencia no solo era una de las herramientas principales para usar en la vida, sino en el deporte y en los negocios”.

Fidel considera que el análisis humilde de cada situación a la que se ha enfrentando, tanto en una cancha como en un descenso extremo en la montaña, ha sido clave para aplicarlo en la vida laboral.

Asume que cuenta con el «no» de antemano. “Por tanto, tengo todo por ganar delante de mí. Nunca pierdo, siempre aprendo. Intento motivar a los equipos de trabajo a través de la confianza y la responsabilidad. Nunca desde el miedo o la amenaza. El buen entrenador o capitán te anima, tanto en los partidos que ganas como en los que pierdes.

Entender la competición como un divertimento y no como un evento lleno de presión o nervios, aceptar que los competidores no son tus enemigos, sino grandes maestros, ha conseguido que transmita a los equipos de trabajo en el mundo empresarial —así como en conferencias— que es básico desarrollar tu labor con la mayor felicidad y motivación posible”, concluye Fidel.

Kelly Brun, ex jugadora de volleyball a consultora de formación

Kelly comenzó a jugar a jugar al volley a los ocho años en Brasil. Desde entonces, el deporte ha sido una constante en su vida. No solo por la enseñanza en hábitos saludables, educación deportiva, normas y reglamentos, sino por los valores y competencias que le ha aportado.

“Dejé de jugar en 2008 para poder seguir co mi carrera empresarial y no digo para poder empezar mi vida laboral, porque el volleyball ha sido mi primer trabajo. Me ha permitido tener una vida saludable y diferente. Conocí muchos países y viví muchas experiencias“.

Kelly trabaja en la actualidad en Universia, empresa del Banco Santander, en el área de Formación y Orientación Académica impartiendo talleres, dando ponencias y formando a jóvenes por toda España y Portugal.

“Mi día a día ha cambiado de las pistas a las oficinas, pero la constancia, el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo en equipo, la orientación a resultados, la resolución de conflictos, la flexibilidad, la adaptación a los cambios y la inteligencia emocional, son aptitudes y valores que aprendí y desarrollé con el deporte y que sigo aplicando en mi día a día.

El volley me ha enseñado no solo valores éticos, sociales, sino también muchas habilidades que aplico en diferentes situaciones en la oficina: hacer un proyecto en equipo, hacer determinados esfuerzos, obtener resultados a corto o largo plazo, tener coraje en cambiar de tareas, la convivencia diaria con personas distintas, aprender de los errores, ser responsable, comunicarme mejor, ser más transigente y gestionar las emociones en determinados momentos”.

Paco Ruiz, aKtitud, con K de Kilómetros

Paco Ruiz es maratoniano y ha sido monitor y entrenador personal de atletismo para la Federación Española de Atletismo. Es psicólogo y ha trabajado en programas de radio y televisión, además de llevar a cabo un proyecto cinematográfico y escribir dos libros: Mejorar es posible y Empacho de Running.

“Maratoniano por vocación y, en muchos casos, también de profesión, el hacer y hacer kilómetros de entrenamiento pensando en un reto a tres meses vista, el madrugar, el superar las inclemencias climatológicas de cada día, el sufrir y conciliar con la exigencia de duros entrenamientos, y ver el resultado final al cruzar la meta, tras 42,195 kilómetros de distancia y 16 semanas de sacrificio, te hace pensar que con “aKtitud” y constancia, casi cualquier cosa es posible en la vida.

Desde ese enfoque orienta su nueva charla. “Desde ese prisma vivido en mi día a día, desde el cual yo he conseguido alcanzar muchos de mis sueños. Es sin duda alguna la mejor de las medicinas que jamás haya probado para superar mis miedos, mis dudas, mis inquietudes y en especial mis malos momentos: “aKtitud” es una forma valiente de afrontar tus retos y tu vida, con un componente clave: la K de kilómetros. Desde ahí, y a nivel empresarial, podrás llegar a alcanzar lo alto de la cima”.

Shawnée Johnson, de atleta profesional a SEO

Shawnée fue durante casi once años atleta profesional; medallista en campeonatos de España e integrante de la Selección Española.

“Mi etapa como atleta facilitó mi comienzo en dos ecommerce deportivos y emprendiendo con un ecommerce de productos para crossfit”.

Al mismo tiempo, Shawnée potenció sus dotes de liderazgo de equipos, gracias a Alcampo Scorpio-71 y Running Zgz, que confiaron en ella para entrenar niños y adultos. “Ahí adquirí la responsabilidad de ser la referente y apoyo de alguien que quiere conseguir su objetivo y confía en ti”.

Un deportista profesional puede aportar una visión a la empresa muy positiva: pasión, fuerza y energía.“Somos personas que nos adentramos tempranamente en el mercado laboral, entrenando dos y tres veces al día, aprendiendo a perder, ganar, respetar, controlar el propio ego y entrenar la mente para las adversidades”.

Para la ex atleta es de suma importancia la unión del equipo, a pesar de venir de un deporte individual, porque “también cuenta el entrenador, los médicos, los psicólogos, los fisioterapeutas, los nutricionistas, los compañeros de entrenamiento, la familia y las amistades. En una empresa sucede lo mismo, pero con otros cargos. Si cae uno, puede ocurrir un efecto dominó”.

“Trabajamos 365 días bajo presión, nos jugamos las medallas y becas en un solo día que llevamos preparando durante meses y, cuyo resultado, a veces, no es el deseado por factores que no podemos controlar. Cuando llegas a una empresa, ya vienes con un control del estrés superior al de tus compañeros y puedes ayudarles a gestionarlo”.

“Quiero creer que las empresas y departamentos de RRHH valoran estos perfiles, porque la experiencia se amplía con el tiempo, pero la mentalidad y tesón no se gana con un máster”.

Javier Gómez, Empresario y ex entrenador

Para Javier Gómez, que ha sido deportista y entrenador, el deporte ha significado una experiencia vital compartida con su variada actividad empresarial. A día de hoy sigue unido al deporte a través de la plataforma SPODHA.

“Lo que una persona es y cómo es, es fruto de sus conocimientos, vivencias, experiencias y entorno. Como futbolista disfrutas, como entrenador se multiplica; ya no es solo sacar lo mejor de ti mismo, sino sacarlo de los demás”.

“Aprender a superar la frustración y adquirir fortaleza mental, emprender aventuras en las que puedes ganar o perder, relativizar los momentos, potenciar las habilidades blandas transformadas en competencias como capacidad para resolver problemas de organización, trabajo en equipo, orientación a resultados o liderazgo. Mejorar con nuestros éxitos propios y ajenos” son algunos de los aprendizajes que Javier ha trasladado al mundo empresarial.

“El deporte ayuda a mejorar y a alcanzar esas habilidades que deben basarse en compromiso, adaptabilidad, innovación constante y generación de ambientes positivos. Es un punto de partida de una auto exigencia y gestión emocional que ayudan al desarrollo personal y profesional continuo”.

Álvaro Uzquiano, del esquí alpino al sector inmobiliario

La actividad deportiva de Álvaro se centró en el esquí alpino y el acrobático. Ha competido a nivel nacional (campeón de España) e internacional (circuitos y campeonato del mundo).

Paralelamente a su actividad como deportista fue guía monitor, profesor de esquí (titulado EEE) y, finalmente, entrenador. Ha trabajado en diferentes sectores relacionados con el mundo de la nieve, como eventos deportivos, agencias de viaje especializadas, publicidad y patrocinio o confección de ropa deportiva; posteriormente, se fue especializando en desarrollo de negocio de diversos sectores y, en la actualidad, es el consultor inmobiliario.

Álvaro, que considera que “no hay mejor escuela para el mundo de la empresa que el deporte. La formación técnica y la experiencia en un sector se consiguen, pero la base humana no la vas a conseguir en ningún curso”.

Álvaro recomienda varios pilares básicos en una carrera deportiva: marcar metas a corto, medio y largo plazo; aplicar un método; trabajar en equipo; ser constante; esforzarse y analizar tu posición regularmente, pues debes adaptarte a acontecimientos, aprender del fracaso, soportar la presión y saber reaccionar. “Todo esto es aplicable a la vida dentro de la empresa adaptándolo en conceptos como el enfoque, la planificación, la estrategia, el equipo, la motivación, el análisis, el método o la constancia”.

José Javier Hombrados, del deporte a la educación

Como jugador de balonmano, José Javier ha vivido en diversas ciudades, dentro y fuera de España, lo que le ha permitido adquirir una visión global y una amplia red contactos.

Considera que la agilidad en la toma decisiones de los deportistas es uno de sus puntos fuertes, en contraposición con la falta de planificación al desarrollar una carrera o formación alternativa al deporte.

José Javier, que actualmente es director de Deportes en la institución educativa SEK, expone algunas aportaciones que un deportista pueden proporcionar a una empresa.

Capacidad para trabajar por la empresa como si fuera suya: como si de un jugador de equipo de tratara, siempre buscando el objetivo de ser mejores, sin importar el “tiempo de entrenamiento que conlleve”.

Capacidad para liderar: de dar la cara, de dar un paso… no importa que haya miles de personas a los que haya que presentar un producto.

Capacidad para aguantar la presión: el deportista sume esta presión y la canaliza. El objetivo es la clave.

Capacidad para trabajar en equipo: saber convivir, adaptarse a los equipos que los hace más productivos. Esto hace todo fluya más fácilmente.

David Casinos, deportista profesional, conferenciante y speaker

Con 24 años, David perdió la visión. “Desde entonces, he levantado mi vida, como siempre digo: con una oscuridad brillante, viviendo un proceso de cambio absoluto, tomando las riendas de mi vida para convertirme en el líder de mi vida.  Siendo un resilente, he aprovechado para darle la vuelta a todo, pero estoy seguro que, sin encontrar el eslabón perdido de la automotivación, jamás lo habría conseguido. Una de las piezas fundamentales es la confianza ciega para los equipos de trabajo, el mío es fundamental”.

Trabajo en equipo, liderazgo, resiliencia, procesos de cambio, motivación, estos procesos son los que han marcado la vida deportiva de David y los que como conferenciante traslada al mundo de la empresa, como los proyectos: Levante UD (Di-capacidad) en el que muestra a los niños qué valores son importantes y que ser diferente no es motivo de buying;  la Fundación Randstad donde traslada el mensaje de igualdad de oportunidades a personas con discapacidad; o Edem (Escuela de Empresarios), en el que además de alumno, imparte conferencias.