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Emprendedoras de éxito

Por 25 agosto, 2018 Sin comentarios

Comenzar un nuevo negocio es empezar un proyecto de vida que va a transformar nuestros hábitos. La parte más difícil de este viaje es encontrar la energía para idear un plan que nos lleve al éxito. Si además somos mujeres, probablemente el número de obstáculos se multiplicará. Afortunadamente, emprender nuestro propio negocio nos puede ayudar a romper el techo de cristal o, dicho de otra manera, la barrera invisible que obstaculiza a las mujeres el acceso a puestos de mayor responsabilidad.

El inicio de una carrera empresarial coincide en la mayor parte de los casos. Se comienza con una idea innovadora que aportará una mejora o valor añadido al mercado, pero se debe aprender un sinfín de procesos para desarrollar tu negocio. Es habitual encontrarse perdida o no saber por dónde empezar. Una excelente manera de comenzar esta primera fase de emprendimiento es encontrar un mentor o mentora para pedirle consejo.

En España ya existen más de 650.000 mujeres emprendedoras, un 7% más que al inicio de la crisis económica, según datos de la Asociación Española de Mujeres Empresarias de Madrid (ASEME). Además, el porcentaje de empresas fallidas es un 14% más bajo en las compañías que cuentan con liderazgo femenino.

Tanto a nacional, como internacionalmente, hay muchas empresarias exitosas que nos pueden servir como mentoras y modelos, no solo para aquellas mujeres que actualmente están pensando en crear un nuevo negocio, sino también para futuras generaciones.

 

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Cuatro consejos que nos ayudarán a comenzar como mujer de negocios

 

Liz Elting, CEO de TransPerfect y de la Elizabeth Elting Foundation, aporta en Forbes cuatro consejos fundamentales para comenzar una carrera como empresarias:

Un miedo responsable

Normalmente, cualquier emprendedor te dirá que lo primero es tener confianza en uno mismo. Hay cursos que te ayudarána conseguir la confianza que necesitas y convencer a tus futuros inversores y clientes.

Sin embargo, el miedo al fracaso es un estímulo importante y este temor puede fomentan la responsabilidad, así como una asunción de riesgos calculados, manteniéndote siempre de puntillas, en lugar de quedarte cómodamente en tu zona de confort.

Unas expectativas realistas

Conseguir el éxito lleva su tiempo. Probablemente no alcances los ingresos deseados el primer año. También es probable que pases algunas noches durmiendo en el suelo de la oficina. Puede que tu equipo no funcione tan bien cómo esperabas o que aparezca de repente una competencia o cualquier otro imprevisto.

Hay un millón de problemas que pueden presentarse. Tener objetivos progresivos y realistas te ayudará a no tirar la toalla antes de tiempo. El desánimo puede arruinarlo todo, así que definir unas metas y expectativas contribuirán a evitarlo, demostrando así que estás en el buen camino para alcanzar el éxito.

Metas a corto y largo plazo

Es frecuente que los emprendedores no encuentren el término medio entre sus sueños y la realidad. Por lo que es necesario tener metas a corto plazo realistas, pero también grandes ambiciones a largo plazo, que les motiven a seguir impulsando su idea de negocio.

Al comenzar con TransPerfect, y aún hoy, Liz Elting establece objetivos diarios, semanales, mensuales y anuales, proponiendo pasos concretos y alcanzables, todo al servicio de un sueño más grande.

La emprendedora recomienda adoptar el marco de los Objetivos SMART: específicos, medibles, alcanzables, realistas y en tiempo.

Una red de soporte

Comenzar un negocio puede parecer la parte difícil, a lo que se suma el trabajo diario cotidiano.

Dirigir una empresa significa estar dispuesta a ejecutar una gran cantidad de actividades: administrar finanzas, gestionar empleados, mantener contentos a los clientes, garantizar la calidad del trabajo, optimizar los procesos, aumentar el valor de la empresa, invertir inteligentemente en el futuro de la compañía, preocuparse de dónde puede venir tu próximo cliente… Para evitar o controlar este estrés, que conlleva este ritmo de vida laboral, hay que asegurarse contar una red de amigos, seres queridos y colegas en los que apoyarse en los momentos difíciles. Es necesario saber que puedes contar con ellos en momentos de vulnerabilidad emocional y quitarse la armadura en situaciones de tensión.

A continuación, damos algunas claves que aportan grandes emprendedoras, que han logrado el éxito en diferentes países.  Algunos no tan proclives a favorecer el emprendimiento femenino.

Claves para el éxito como mujer empresaria

Una persona que lo ejemplifica muy bien es la estadunidense Sara Blakely. Con solo 29 años, Blakely puso en marcha en SPANX Inc, una tienda de ropa, que ya ha recaudado más de 250 millones de dólares y que pasó del sector femenino al masculino en 2010.

Para la iraní Sara Mohammadi, creadora de Eventbox, ser mujer emprendedora implica dejar de pensar en la condición de ser mujer y pensar únicamente en la condición de emprendedora. Esta debe ser tu nueva identidad, que acabará con todas las limitaciones que puedes encontrar: “Dejarás de limitar tu mente y la percepción de tus habilidades. Ni el género, ni la nacionalidad, ni la edad serán importantes”.

Ambareen Musa, fundadora y CEO del comparador de coches árabe souqalmal.com, destaca la importancia de la confianza para hablar con los inversores y conseguir fondos. Al llegar a una ronda de financiación, no hay que tener miedo si tenemos que convencer a alguien con cincuenta años de experiencia y  destacar por nuestra juventud: “La persona que tienes enfrente sabe la edad que tienes. Da igual que todo el mundo sepa que tienes 26 años, no tienes que tener 45. Tienes 26 años y una gran idea”, recalca Musa.

Uno de los problemas en un proceso de emprendimiento es echarse sobre los hombros toda la responsabilidad. Para Loulou Khazen Baz, creadora de Nabbesh, subcontratar y trabajar con consultores independientes es la única manera de escalar. Esta fórmula permite obtener grandes profesionales a un precio más asequible que si hay que pagar una oficina, obtener visados para trabajadores extranjeros, etc.

Ana Calderón, presidenta y socia fundadora del movimiento social LMNMovemos, una iniciativa que fomenta los hábitos de vida saludables entre las mujeres utilizando la tecnología como palanca, afirma que para conseguir llevar a buen puerto una iniciativa empresarial, además de trabajo y pasión por lo que haces, es vital rodearte de talento: “Las emprendedoras solemos pensar que podemos solas con todo y eso acaba volviéndose en nuestra contra. Antes de lanzarte, busca compañeras de viaje”.

Para la empresaria Yolanda Sáenz de Tejada, escritora y conferenciante, experta en visibilidad femenina, además de la pasión, son importantes: “la formación en protocolo profesional: qué es el networking efectivo, o cómo redactar un mail correctamente; la digitalización cotidiana: qué redes sociales utilizo y qué cuento en ellas, o las aplicaciones para gestionar proyectos y gestionar tu tiempo; y  por último,  trabajar en nosotras para liberarnos de la culpabilidad y del exceso de disponibilidad: cómo decir no, o herramientas para el crecimiento personal”.

Igualmente, es importante es motivarse y mantenerse enfocado en lo que hacemos. Según Butheina Kazim, fundadora de Cinema Akilno perder el foco es imprescindible. Para Kazim hay que eliminar las barreras de nuestra mente, ya sean culturales, geográficas o de una industria determinada. Pensar en grande y sin barreras es la clave del éxito.

En grande piensa la supermodelo brasileña Gisele Bundchen. No solo es una de las modelos más cotizadas, sino una empresaria exitosa. Según cálculos de la revista Forbes, la emprendedora gana 128.000 dólares al día con sus campañas publicitarias. Al año, genera unos 4 millones de euros en todo el mundo.

No solo hay que soñar, también hay que perseverar. Así lo afirma Kristine Lasam, creadora de la agencia de publicidad Pink Entropy en Emiratos Árabes. Confiar en la propia intuición, incluso cuando nos dicen no, una y otra vez, nos terminará llevando a cumplir los objetivos marcados.

Para Ana Lamas, presidenta y socia fundadora de la agencia Publicidad Fiverooms, es imprescindible tener la capacidad de adaptarte al mercado: ” A veces, tienes una idea y moverte de ahí no es fácil, pero si no te adaptas, mueres.  La clave está en estar pendiente de todo lo que ocurre en el mercado y en adelantarte a las tendencias. Además, esta emprendedora con más de veinte años de trayectoria, destaca la importancia de rodearte de las personas adecuadas que crean en el proyecto y te ayuden a crear una compañía de éxito, además de motivar a los propios equipos: “Compartir con ellos, tanto los triunfos como los fracasos; consultar sus opiniones. En una palabra: involucrarlos”.

La emprendedora británica Sue Black también destaca la importancia de apoyarse en otras mujeres y hacer las carreras profesionales más accesibles, especialmente en el campo tecnológico. Para favorecerlo ha creado BCSWomen, una red que pone en línea a mujeres profesionales de la tecnología.

Por su parte, Rosa Gorriz, quien fundó hace 10 años IEM Business School y más recientemente la marca de moda infantil Petit Dandelion, destaca la importancia de dirigirse en los inicios del emprendimiento a un nicho de mercado concreto. Estudiando las necesidades de este nicho y la oferta existente, es más probable que se diseñe un modelo de negocio viable. Por supuesto, se debe valorar la escalabilidad para no limitar las opciones de crecimiento de la empresa.

María de Andrés y Ana Sáez, decidieron unir su experiencia profesional complementaria desarrollada en grandes compañías y lanzarse al mundo del emprendimiento poniendo en marcha la empresa SILBANA.com especializada en marketing, estrategia y desarrollo de negocio para pymes y emprendedores. En su opinión, lo importante a la hora de emprender es creer en tu proyecto, plantear objetivos realistas, perseverar y sobre todo mucho trabajo.

Estos ejemplos nos marcan el camino. Triunfar como mujer de negocios puede tener dificultades, pero los datos arrojan resultados muy positivos en negocios liderados por empresarias. Sin duda, esta es una buena razón para intentarlo.

Fuentes: Forbes| Entrepeneur| ABC| El Mundo