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Liderazgo del corazón

Por 8 junio, 2021No Comments

Artículo de Emma García. Coach y Mentora de Emprendedores. Autora de “El arte de ser feliz. Diseña tu vida para el éxito.”

En nuestra cultura se ha dado prevalencia a la lógica frente a la creatividad, al intelecto frente a la intuición, en definitiva, a la razón frente al corazón. El liderazgo masculino es el liderazgo de la mente, de lo racional. El nuevo liderazgo femenino es intuitivo y se abre paso con la fuerza del corazón. Hemos de dejar atrás el liderazgo de la razón para dar paso al liderazgo del corazón.

Cuántas veces habrás oído la frase “escucha tu corazón” antes de tomar una decisión importante, o ante una disyuntiva te han preguntado “¿qué te dice el corazón?”. Para alinear la razón con el corazón primero hay que integrar ambos hemisferios del cerebro.

El sistema educativo ha sido diseñado para desarrollar la razón y el hemisferio izquierdo del cerebro (lo masculino) y las cualidades asociadas a él como son:

  • Acción – Planificación
  • Protección – Control
  • Análisis – Lógica
  • Memoria fotográfica
  • Percepción Espacial
  • Instinto de supervivencia – Instinto de procreación
  • Lucha – Superación
  • Competitividad – Dominación

Por el contrario, se han devaluado las cualidades femeninas relacionadas con lo emocional y la parte derecha del cerebro como por ejemplo:

  • Creatividad
  • Comunicación
  • Intuición
  • Empatía – Compasión – Misericordia
  • Bondad – Generosidad
  • Cuidado – Servicio
  • Colaboración – Cooperación
  • Contribución

Sin embargo, ahora las empresas requieren líderes que tengan inteligencia emocional y relacional, ambas asociadas al hemisferio derecho del cerebro (lo femenino). Todos, tanto hombres como mujeres podemos desarrollar cualidades asociadas a ambos hemisferios, ya sean consideradas cualidades femeninas o masculinas.

“El corazón tiene razones que la razón desconoce.” Blaise Pascal

Las razones del corazón son aquellas que tienen que ver con el propósito vital, con el sentido de la vida. Una persona que ignora a su corazón vive sin propósito, y por tanto sus objetivos resultan individualistas, banales y efímeros. Cuando un líder tiene un propósito claro, y éste resulta ser un propósito colectivo, cobra una fuerza que trasciende, inspira e impulsa.

Emma García coachLas personas buscan ser lideradas con un propósito, y no ser meras piezas de una maquinaria productiva ideada con fines económicos. El líder de la nueva era imprime un nuevo sentido en todas las esferas de su liderazgo, que está basado en valores humanos y no en objetivos financieros que fomentan la competitividad, como era el caso del viejo liderazgo.

El líder intuitivo que sigue sus “corazonadas”, y no sus “cabezonadas”, se convierte en un poderoso motor de transformación para las organizaciones y la sociedad. La intuición es el lenguaje del corazón, y el corazón te habla con una certeza que ningún análisis racional puede desmontar. Y aunque se ha atribuido tradicionalmente a las mujeres, tanto hombres como mujeres pueden desarrollar su intuición. El paralelismo a la intuición femenina en los hombres de negocios sería el famoso “olfato”.

 

El liderazgo del corazón se basa en 4 pilares:

 

1. Propósito compartido. Del para qué individual al para qué colectivo.

Las nuevas generaciones ya no siguen a líderes que saben a dónde van, sino a líderes que saben a dónde quieren ir cada uno de los miembros de su equipo, y traza un rumbo donde caben todos los destinos. La cultura empresarial donde prima la productividad sobre la felicidad de sus empleados está obsoleta. Las evidencias demuestran que cuando los empleados se sienten felices aumentan su productividad. La trampa aquí es buscar la felicidad de los trabajadores solo para que rindan más y sean más eficientes, el interés del líder por la felicidad ajena ha de ser genuina.

2. Misiones complementarias y metas comunes.

El sacrificio personal a cambio de la carrera profesional ha dejado de ser ”snob”. El nuevo líder ya no exige a su equipo que lo deje todo por los intereses de la empresa, sino que se preocupa de que las personas que trabajan con él/ella gocen de un sano equilibrio en sus vidas. La misión del nuevo líder ya no es lograr las metas corporativas ni alcanzar sus objetivos individuales para ascender o llevarse sus bonus. La misión del nuevo líder es alinear las misiones individuales de todos los miembros de su equipo. Las metas empresariales en las corporaciones de la nueva era ya no son alcanzar cifras de rentabilidad cada vez mayores para sus accionistas para liderar el mercado, sino alcanzar niveles de satisfacción cada vez mayores entre sus clientes y empleados (y el tipo de satisfacción que se busca no se mide en términos monetarios).

3.Visión incluyente.

La visión de futuro de un líder intuitivo, que pone la razón al servicio del corazón, incluye aspectos macro y micro, mirando las consecuencias directas e indirectas, así como los efectos secundarios tanto a largo, como a medio y corto plazo, que sus decisiones y acciones tengan en las personas, en las sociedades, en el medio ambiente y en el planeta. Un líder con una visión incluyente es un líder consciente que ve y mira más allá de lo que se espera de él/ella como profesional, y en sus actos se refleja que, por encima de todo, es un verdadero ser humano.

4.Valores femeninos.

Lo femenino o lo masculino no se limita al género. Los cambios que necesitan las empresas para adaptarse a la nueva era vienen de la mano de valores humanos tradicionalmente asociados al “sexo débil”, sin embargo, tanto hombres como mujeres se mueven inspirados por estos valores. El líder intuitivo promueve valores como la colaboración, la cooperación, la creatividad y la empatía. El líder intuitivo sitúa el “nosotros” por encima del “yo”, buscando en cada ocasión un ganar-ganar real, mirando las necesidades de todos, sin pisotear a nadie. El trabajo en equipo cobra más fuerza que nunca con estos valores. Y el líder no exige el cumplimiento de estos valores a su equipo, sino que da ejemplo aplicándolos y haciéndose las siguientes preguntas como pauta de mejora continua:

La colaboración: ¿qué más puedo hacer? ¿a quién puedo ayudar? ¿cómo puedo hacer para que mi tarea facilite la de los demás?

La cooperación: ¿qué más puedo aportar? ¿cómo puedo poner mis recursos/talentos al servicio del equipo?

La creatividad: ¿qué nuevas maneras de hacer las cosas son posibles? ¿qué nuevos caminos puede haber para llegar a las metas comunes? ¿qué oportunidades pueden surgir de estas nuevas maneras y caminos?

La empatía: ¿dónde estoy ignorando las necesidades o preocupaciones de mi equipo? ¿de qué manera puedo potenciar los talentos y recursos de cada persona de mi equipo? ¿cómo puedo ponerme en sus zapatos?

 

Poner la razón al servicio del corazón es crucial para mejorar las relaciones dentro de las organizaciones, sin que ello suponga mermar la productividad empresarial. Este nuevo enfoque de liderazgo del corazón marca una diferencia significativa porque humaniza las organizaciones, primando el bienestar de las personas frente a la productividad sin escrúpulos.

IOR Consulting

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